La mayoría de las devoluciones de ropa canina no son culpa de la prenda: son culpa de la cinta métrica. Y en un perro de tres kilos, un centímetro de más en el contorno de pecho es la diferencia entre un abrigo que sienta y uno que se queda en el armario.
Las tres medidas que lo deciden todo
Olvídate del peso. Dos yorkshire de tres kilos pueden necesitar tallas distintas, porque el peso no dice nada de la forma. Lo que manda son tres medidas, y se toman siempre con el perro de pie, nunca sentado ni en brazos.
- Contorno de pecho. La vuelta completa por la parte más ancha del tórax, justo detrás de las patas delanteras. Es la medida reina: si esta falla, no hay talla que valga.
- Largo de espalda. Desde la base del cuello —donde apoyaría el collar— hasta el nacimiento de la cola. Ni un centímetro más: si la prenda pasa de ahí, molesta al hacer sus necesidades.
- Contorno de cuello. Donde se apoya el collar, no en la garganta.
Qué medida manda en cada prenda
| Prenda | Medida que decide |
|---|---|
| Abrigo y chaqueta | Contorno de pecho, y después largo de espalda |
| Jersey | Contorno de pecho (el punto cede, pero no milagros) |
| Arnés | Contorno de pecho + cuello |
| Collar | Cuello, con dos dedos de holgura |
| Bolso y transportín | Largo de espalda y altura a la cruz |
Cómo medir sin pelearte
Con cinta de costura, no metálica. Que la cinta quede pegada al cuerpo pero sin apretar: tienes que poder meter un dedo por debajo. En perros de manto largo —maltés, yorkshire, shih tzu— aplasta el pelo con la mano antes de leer el número, o estarás midiendo el peinado y no al perro.
Si no para quieto, mídelo después del paseo, cuando esté cansado, y con alguien que le sostenga la cabeza. Y hazlo dos veces: si te salen números distintos, repite.
Los cuatro errores que más devoluciones provocan
- Fiarse del peso. «Tres kilos, talla S» no existe como regla.
- Medir el cuello en la garganta en lugar de donde apoya el collar. Salen dos centímetros de menos y el collar aprieta.
- Dejar holgura «para que crezca». En un cachorro toy tiene sentido durante unas semanas; en un adulto, una prenda holgada se gira y roza las axilas.
- Comparar tallas entre marcas. Una M italiana y una M francesa no son la misma prenda. Cada marca tiene su tabla y hay que mirarla.
Por qué insistimos tanto con esto. Trabajamos solo con razas pequeñas y toy, y ahí el margen de error es minúsculo. En un labrador, dos centímetros se reparten en mucho cuerpo. En un caniche toy, dos centímetros son media talla.
Y si queda entre dos tallas
Depende de la prenda. En abrigos y chaquetas, sube a la talla mayor: es ropa de encima y debajo puede llevar un jersey. En jerséis, baja a la menor: el punto da de sí y un jersey grande se enrolla en las patas. En arneses, nunca subas de talla pensando en el ajuste: un arnés grande se sale, y se sale justo cuando el perro se asusta.
El truco del pecho estrecho
Muchas razas toy tienen el pecho estrecho y el cuello fino en proporción al cuerpo. Por eso una prenda cortada para un perro pequeño «genérico» —un carlino, por ejemplo— le queda ancha de delante aunque el contorno coincida. Cuando veas que el patrón se abre en el pecho, el problema no es la talla: es el patrón. Es exactamente la razón por la que seleccionamos las marcas que seleccionamos.
Si tienes las medidas y sigues dudando, escríbenos por WhatsApp con los tres números y la raza. Te decimos la talla nosotros, que es más rápido que devolver un paquete. Y si estás en Barcelona o Andorra, pásate por la tienda con el perro: probar tarda dos minutos.

